El Carnaval de Venecia: la cara oscura del turismo

Carnaval (Venecia, Italia)

El Carnaval de Venecia es conocido por sus máscaras y vestidos elaborados, así como por sus desfiles y fiestas en los canales de la ciudad. Tiene sus raíces en la edad media, cuando los ciudadanos utilizaban máscaras para ocultar su identidad y participar en los acontecimientos desde el anonimato. Con el tiempo, el carnaval se convirtió en una gran celebración y hoy es un importante atractivo turístico para la ciudad.


Venecia recibe a millones de visitantes cada año. El turismo es una importante fuente de ingresos que ha impulsado el crecimiento de la industria hotelera y de la hostelería. Sin embargo, el turismo en masa también ha tenido un impacto negativo, generando problemas de congestión y de conservación de los espacios urbanos. El aumento de los precios de los alojamientos y la generación afectan a la población local, que poco a poco se ve obligada a trasladarse a vivir a las afueras de la ciudad. Inevitablemente, las ciudades que sólo responden a los beneficios económicos inmediatos, acaban perdiendo la esencia y se vacían.


 Las 10 ciudades más visitadas del mundo atraen conjuntamente

más de 130 millones de visitantes anuales

Banco Mundial

Dos mujeres durante el Carnaval (Venecia, Italia)

En la mayoría de las ciudades, la economía suele ser diversificada. En las ciudades más grandes, la industria manufacturera o el sector servicios generan miles de puestos de trabajo y son casi siempre las principales fuentes de ingresos. Por el contrario, otras ciudades dependen de sectores muy específicos, como Venecia, que lo hace del turismo. Aunque el sector genera empleo, los beneficios no siempre se distribuyen de forma equitativa, lo que incrementa el malestar y las desigualdades económicas entre los residentes.


 En 2023, el sector del turismo supuso el 9,1% del PIB global,

un incremento del 23,2% respecto al año anterior

— Travel Council

Convertir a una ciudad en un escenario para turistas y alejarla de la vida cotidiana de los residentes es un peligro. Las ciudades que dependen de un único o unos pocos sectores son más vulnerables a recesiones económicas que las que dependen de sectores más diversificados. Por otro lado, el turismo masivo y las actividades de ocio intensivas contribuyen a la degradación ambiental, incluyendo la sobrecarga de infraestructuras y la contaminación. Algunas ciudades sufren problemas de masificación, lo que conlleva la saturación de servicios, el aumento de costes de vida para los residentes y el deterioro de la calidad de vida local. Por ello, algunas de estas ciudades han implementado medidas para desincentivar las aglomeraciones, como la creación de un impuesto turístico o la limitación del número de visitantes en algunas áreas para proteger el patrimonio, tanto el cultural como el ambiental. 

Manifestación en Barcelona (Montse Giralt)

En Barcelona, el turismo es una de las principales actividades económicas. El fenómeno creció exponencialmente a partir de los Juegos Olímpicos de 1992, que proyectaron internacionalmente la imagen de la ciudad. Con el tiempo, la ciudad se ha consolidado como destino global, con millones de visitantes anuales y una gran oferta de alojamientos, restauración y servicios vinculados.

El turismo ha supuesto la creación de puestos de trabajo, ingresos para el sector servicios y la dinamización de la cultura y el comercio, aportando también proyección internacional e inversiones en infraestructuras. Sin embargo, la masificación también ha generado controversias: saturación de espacios públicos, especulación inmobiliaria, aumento del precio de la vivienda, presión sobre los barrios y pérdida de identidad local. La llamada “turismofobia” ha aparecido como reacción a ese impacto. En este contexto, es necesario impulsar medidas para promover un turismo sostenible, diversificado y compatible con la calidad de vida de los residentes. 




Manifestación en Barcelona (Víctor Serri)
Carnaval (Venecia)
Turistas (París)

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