El agua, entre el lujo y la necesidad

Vendedor ambulante de refrescos (Salta, Argentina)

En la animada estación de autobuses de Salta, Mateo pasea arriba y abajo su pequeño carrito lleno de aguas y refrescos. Con una mano sostiene un par de botellas que hace pasar a través de las ventanillas de los taxis que se detienen a recoger o dejar pasajeros. De vez en cuando, algún pasajero sediento le compra una o dos botellas. Otros le miran con simpatía y le desean buena suerte. También hay, por supuesto, los que hacen como si no lo ven y pasan de largo.


El consumo de agua es una necesidad esencial para los humanos. En los países desarrollados, una persona consume unos 5 litros de agua diarios en forma de alimentos y bebidas, aunque cuando escasea, las personas se han acostumbrado a consumir menos. El acceso al agua no siempre está vinculado directamente a la disponibilidad del recurso. América Latina posee más del 30% del agua a escala mundial y, sin embargo, la mitad de sus habitantes —unos 300 millones de personas—, no tienen acceso a un agua de calidad ni a suministro periódico, especialmente en los suburbios pobres de las grandes ciudades.


“ América Latina posee el 30% del agua,

pero la mitad de sus habitantes no tiene acceso a agua potable

— Naciones Unidas

La fuente (Barcelona)


El suministro y la calidad del agua en las ciudades son dos elementos fundamentales para el desarrollo sostenible, la salud pública y la calidad de vida de las personas. Debido al gran tamaño de la población, las ciudades consumen agua en una proporción exagerada en relación a la superficie que ocupan. Su calidad depende de factores como la disponibilidad o la eficiencia de las infraestructuras, y está regulada por estándares que establecen normativas estrictas sobre los niveles aceptables de contaminantes, garantizando que el agua que llega a los hogares sea segura para el consumo humano.


“ En Europa, el 98,5% de las muestras de agua potable

cumplen los estándares de calidad de la Unión Europea

— Agencia Europea del Medio Ambiente

En muchas ciudades, la rápida urbanización está ejerciendo una presión excesiva sobre las fuentes de suministro de agua dulce, y la capacidad para abastecer a la población se ve comprometida. La falta de acceso al agua potable o infraestructuras de saneamiento afecta a millones de personas en áreas urbanas de todo el mundo.


“ 2.200 millones de personas no tienen acceso al agua gestionada de forma segura,

y más de 4.200 millones carecen de servicios de saneamiento adecuados

— Organitzación Mundial de la Salud

Según los informes de la ONU, se estima que la demanda mundial de agua aumentará un 30% hasta 2050. Los datos muestran la necesidad de mejorar las infraestructuras hídricas, fortalecer las regulaciones y promover prácticas de consumo responsable para garantizar un suministro de agua fiable y sostenible para todos los residentes urbanos. Algunas ciudades pioneras están adoptando tecnologías avanzadas de gestión hídrica como la reutilización de aguas residuales tratadas o la implementación de sistemas de captación de agua de lluvia. Si no se aborda este desafío de forma integral, las ciudades no serán capaces de garantizar la seguridad hídrica a largo plazo.





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