Un ecosistema ideal para las Start-ups

Ángel Jiménez, repartidor de Glovo | Álvaro García

Glovo, fundada en 2015 en Barcelona, ​​se hizo famosa como plataforma de reparto a demanda. Está presente en decenas de ciudades de Europa, América Latina y Asia, y ofrece servicio de entrega de comida, pedidos de tienda, farmacia y otros, mediante una aplicación. Alcanzó status de unicornio después de grandes rondas, y posteriormente Delivery Hero entró como accionista mayoritario. Glovo ha sido central en el debate sobre regulación laboral de los riders y ha tenido sanciones y reclamaciones relevantes en años recientes; sin embargo, sigue siendo una referencia del ecosistema tech catalán por su crecimiento y escalabilidad internacional. Tiene una valoración cercana a 2.300 millones de euros.

Según datos de Barcelona & Catalonia Startup Hub, a finales de 2024 existían más de 2.200 start-ups activas en Cataluña, el 92% de las cuales se concentran en la ciudad de Barcelona y su entorno metropolitano. La cifra no ha parado de crecer en los últimos años, convirtiendo a Barcelona en el 3r hub europeo de start-ups, y el primero del sur de Europa. Estas empresas generan miles de puestos de trabajo calificados y aportan un volumen creciente de inversión extranjera. Sólo en 2023, el sector start-up catalán captó más de 1.500 millones de euros en rondas de financiación, en sectores destacados como la biotecnología, salud digital, comercio electrónico, videojuegos, movilidad inteligente, inteligencia artificial o fintech. El sector tecnológico y digital lidera la actividad emprendedora, con un crecimiento anual superior al 15%.

Barcelona es la 3a ciudad europea preferida para fundar una startup,
detrás de Berlín y Amsterdam
 Startup Heatmap Europe 2024

El 29% de los cerca de 20.000 trabajadores de las start-ups en Barcelona son extranjeros. El carácter cosmopolita de la ciudad, su ubicación geográfica estratégica en el Mediterráneo, el clima o menor coste de vida que el de otras capitales europeas, son muy valorados por los profesionales que buscan un entorno adecuado para vivir y trabajar. Más allá de esto, Barcelona ha consolidado un ecosistema ideal gracias a una rica red de instituciones, entidades públicas, privadas y mixtas que impulsan la innovación, la emprendimiento y la transformación digital.


La combinación de talento creativo, universidades punteras, infraestructuras digitales y soporte institucional ofrece un amplio abanico de recursos que impulsan el emprendimiento. De hecho, el 17% de los emprendedores europeos elegirían a Barcelona para poner en marcha su start-up. La ciudad organiza eventos internacionales, como el Mobile World Congress o el 4YFN, que atraen inversión y talento global. Organizaciones como Barcelona Activa proporcionan formación, mentoría y soporte financiero. Existen también múltiples incubadoras y aceleradoras, como la Incubadora Glòries, MediaTIC y el Parque Tecnológico, que facilitan la consolidación de start-ups en sectores digitales y deep tech. Además, Barcelona Finance Hub conecta start-ups con inversores locales e internacionales. Los servicios incluyen espacios de coworking, programas de networking y talleres especializados que fomentan la colaboración y el crecimiento.

La ciudad cuenta con una amplia red de universidades y centros de investigación, como la UPC, la UPF y el PRBB, que proporcionan talento altamente cualificado. La presencia de escuelas de negocios de prestigio, como IESE, ESADE y EADA, añade valor en la formación empresarial y el desarrollo de liderazgo. También se promueven políticas públicas de soporte e incentivos fiscales. La diversidad linguística y cultural favorece la creatividad y la conexión con mercados globales. Este conjunto de recursos hace que los emprendedores tengan un ecosistema favorable para crecer con solidez.

Barcelona está considerada una de las 20 ciudades más competitivas del mundo
Global Power City Index


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